Los vinos canarios en Tenerife cuentan una parte importante de la historia de la isla. Suelos volcánicos, viñedos cultivados a diferentes altitudes, influencia atlántica y variedades de uva muy vinculadas al territorio han dado lugar a una cultura vitivinícola con siglos de historia.
Para quienes se alojan en Caleta Suites, descubrirla es además muy sencillo. Desde La Caleta se puede combinar una visita a bodegas y viñedos del sur de Tenerife con una comida frente al mar en algunos de los restaurantes que mejor trabajan el producto y los vinos de las islas.
Una historia que comenzó hace más de cinco siglos
La vid llegó a Tenerife poco después de la conquista. En 1497 ya existe constancia de las primeras plantaciones y, apenas unas décadas después, los vinos de la isla comenzaron a viajar hacia Europa.
Especial protagonismo tuvo la Malvasía, origen de aquellos vinos canarios que alcanzaron gran prestigio entre los siglos XVI y XVII y que llegaron a conocerse internacionalmente como Canary. Esta tradición continúa hoy a través de variedades como Listán Blanco, Listán Negro, Malvasía, Gual, Albillo Criollo o Vijariego.
El paisaje también forma parte del vino. La altitud, el terreno volcánico y los distintos microclimas hacen que recorrer Tenerife a través de sus bodegas sea otra forma de conocer la isla.
Vinos de altura en el sur de Tenerife
En el sur, la Denominación de Origen Abona ocupa un lugar especialmente interesante. Aquí encontramos viñedos que ascienden desde las medianías hasta cotas muy elevadas, creando unas condiciones particulares para la maduración de la uva.
Uno de los mejores ejemplos es Altos de Trevejos. Su bodega se encuentra en San Miguel de Abona, en una casona tradicional canaria del siglo XIX, mientras que parte de sus viñedos crece en el Llano de Trevejos, en Vilaflor, a unos 1.300 metros de altitud. La bodega ofrece visitas, recorridos por los viñedos y catas acompañadas de producto local.
Otra opción es Bodega Frontos, en Los Blanquitos, Granadilla de Abona. Su historia familiar se remonta a mediados del siglo XX y actualmente permite conocer tanto su antigua bodega como las instalaciones modernas. Las visitas finalizan con una degustación comentada de sus vinos y requieren reserva previa.
Hacia el oeste de la isla, municipios como Guía de Isora y Santiago del Teide forman parte de la zona vitivinícola Ycoden-Daute-Isora, ampliando todavía más las posibilidades de descubrir paisajes de viñedos en el entorno del sur y suroeste de Tenerife.
Dónde probar vinos canarios cerca de Caleta Suites
No hace falta visitar una bodega para empezar a descubrir los vinos canarios en Tenerife. La propia La Caleta reúne algunos restaurantes con una importante cultura del vino.
A pocos pasos de Caleta Suites, La Vieja combina pescado y marisco fresco con una de las vinotecas más amplias de Tenerife, con más de 200 referencias. Una oportunidad perfecta para acompañar la cocina marinera con una recomendación de vino de las islas.
En el cercano Royal Hideaway Corales Beach, El Rincón de Juan Carlos lleva el vino un paso más allá. Sus sumilleres trabajan una carta que combina pequeñas producciones locales con referencias nacionales e internacionales y diferentes opciones de maridaje para acompañar su menú degustación.
También en el mismo entorno, San Hô apuesta expresamente por una selección de vinos canarios de pequeños productores, integrada en una propuesta gastronómica que parte del producto de las islas y se abre a influencias internacionales.
Descubrir Tenerife también es descubrir sus vinos
Desde Caleta Suites, una jornada alrededor del vino puede comenzar entre viñedos de altura y terminar frente al Atlántico. Vilaflor, San Miguel de Abona, Granadilla o incluso el suroeste de la isla permiten acercarse a una cultura que sigue profundamente vinculada al paisaje.
Porque probar los vinos canarios no es solamente elegir una botella: es descubrir variedades, productores, territorios y una historia que lleva más de cinco siglos formando parte de Tenerife.